Estoy en tu secreto, cualidad seductora de lo que no puede ser dicho, y sin embargo circula. Sabes que lo se y no corres el velo. La intensidad entre ambos no es otra cosa que ese secreto del secreto .
Esta complicidad no tiene nada que ver con una información oculta. Es saber que tengo la llave, la seducción corre bajo la obscenidad de la palabra.
Solo las miradas se enredan en una especie de duelo, a espaldas de los demás, encanto discreto de un orgasmo inmóvil y silencioso. La seducción de los ojos, ese instante sutil , que se intercambian las miradas, esos ojos que parecen posados desde siempre en los tuyos.
Es seducir o ser seducido lo que es seductor?
Ser seducido es la mejor manera de seducir, es una estrofa sin fin.
Seducir es fragilizar, es desfallecer. Esta fragilidad es la que ponemos en juego en la seducción y lo que le proporciona esa fuerza.
El secreto esta en saber jugar este juego, con reglas propias.
Todo es seducción, solo seducción