Todas sabemos lo que tiene un chico malo, alguien puede decir que no ha conocido a uno? Un lobo con piel de cordero, un gato suave y zalamero.
Cuando lo conocí, bastaron unas horas para que me tuviera en exclusiva, pese a la diferencia de edad, o quizás por eso, se metió como un quiste en mi cabeza.
Pasaron los días y no se iba de mis pensamientos, era como que me había inyectado un veneno y tenia que volver por el antídoto
No era un buen chico, yo no era la única, por lo que la agonía era solo mía..
Por las noches mis manos se metían entre mis piernas y me acariciaba como hicieron sus labios en mi cuello.En medio del orgasmo susurraba su nombre, porque el era eso , un susurro
El primer beso me encontró mas que preparada, el sexo húmedo y sediento y el bulto en su pantalón me indicaba lo mismo,Y sin mas, mordiéndonos y besándonos, raspándome con su barba de varios días, caí desnuda en su cama, de sabanas blancas y con olor a suavizante.
Me empaló sin piedad, su pija sabía bien donde meterse.Recuerdo haber arqueado la espalda plantándole mis tetas en la cara y sentí su lengua en mis pezones.
Me cogió como nadie antes lo había hecho, no defraudó mis expectativas, hizo que me sintiera como nunca antes me había sentido.Me sorprendió el orgasmo, mis músculos mas íntimos masajeando su pija en medio de una sinfonía de gemidos que se me caían de la boca, iba a fundirme entre sus brazos. Me cogio esa noche y muchas otras mas. No puedo decir que haya sido feliz, salvo en la cama, mi obsesión por el me llevo a hacer cosas inconfesables. Con el probé todo
. La vida nos separó, el era un chico vividor y yo, yo soy muy mía. No éramos el uno para el otro, pero de vez en cuando, por esas extrañas cosas de la vida, me acuerdo de él.En momentos de desamor profundo, mi cerebro evoca esos momentos, como un dolor encuentra alivio en un analgésico, extrañándolo un poco.