Si me dan a elegir entre ver y escuchar, elijo escuchar. No hay nada que me encienda mas que las palabras, los gemidos.
Esas palabras susurradas en el fragor del sexo, dichas con intención, salidas de los mas profundo de tu ser, escapadas , no contenidas, que rebalsan el cuerpo.Esas que de solo imaginar tu boca cerca de mi oido, me erizan la piel.
Esas palabras que sonrojan a cualquiera, sucias, calientes, únicas, esas que solo vos y yo sabemos.
A veces susurros in entendibles, entrecortados, pero comprendidos o imaginados Esas palabras son las que me gustan , la malas, las que hacen temblar el suelo y me transportan al centro de mi placer, las que sacan a los demonios del infierno
Esas, alimentan mis orgasmos.