Aun guardo en mi memoria el exquisito aroma de tu cuerpo.Puedo evocarlo sin esfuerzo alguno, el olor del enjuague bucal en tu boca, una marca para tus besos, que humedece mi sexo.El jabón con el que te duchabas y que conservo para, en los momentos de soledad, pasarlo por mi cuerpo y quedar impregnada de tu olor.

Algunas veces, en la ducha, cierro los ojos y siento tus manos deslizándose por mi cuerpo, tu boca en mi cuello besándome.

Sabes lo mucho que me gustaba ducharme contigo, ese ritual de agua, jabón, bocas, y manos.Adoraba mirarte mientras las gotas de agua burbujeante caían por tu cuerpo como lagrimas y pasabas una y otra vez la esponja espumosa por tu entrepierna con una mirada picara.

El placer inmenso que sentía cuando lavabas mi cabello, mi espalda pegada a tu pecho, percibir tu creciente excitación. Muchas veces me preparo para la ducha como si estuvieras aqui, y me pregunto ha llegado la primavera, es posible eso? donde se fue el invierno…?