No supo que fue lo que la despertó.
La pesadilla y el grito la sobresaltaron, pero la sensación de ahogo y la falta de aire en sus pulmones, la asustó, se incorporó de un salto tratando de asir el aire desesperadamente, no podía respirar. Estaba bañada en sudor, ese sudor helado que produce el miedo y el dolor. La cabeza le dolía, pero en ese momento lo que mas la asustaba era no poder respirar.
Recobro un poco la calma a medida que un hilo de aire entraba en sus pulmones, las nauseas se hicieron incontrolables. Se incorporó como pudo , el cuerpo le pesaba, sus movimientos eran lentos y dolorosos. Sus huesos estaban cambiando de forma, sus piernas , ya no eran sus piernas. Tenia sed, una sed de años , su boca estaba seca y la garganta se le había transformado en papel , su estomago era una brasa ardiente que le quemaba. Como pudo camino al baño a tomar agua, abrió el grifo y su boca busco desesperadamente el liquido que la ayudara a apagar ese ardor que le producía el fuego en su estomago.
En su cabeza retumbaba un sonido extraño que no alcanzaba a descifrar. De la herida de la espalda le brotaba un fluido espeso como si fuera savia., cuando se hizo esa herida? – pensó-. El terror se apodero de ella, creyó que había llegado su fin.
Quiso huir, pero sus piernas la arrastraron a la escalera de caracol, una fuerza hipnótica la obligaba a subir. Tenia que hacerlo, como si su vida dependiera de ello. En su interior algo estaba por estallar.

Abrió la boca para gritar y solo pudo emitir un débil sonido, como si sus cuerdas vocales se hubieran desintegrados.
Su brazo derecho empezó a temblar, se convulsionaba con vida propia, sin que pudiera impedirlo.
La vista se le nublo, las lágrimas empezaron a brotar , subía lentamente los escalones, con dificultad, solo quería llegar.
El cansancio y la tensión aumentaron, su corazón latía en su cabeza y con cada latido la herida de su espalda se abría mas.
Subió los primeros escalones , penosamente, tomándose de la baranda para no caer, no podía ver que había al final
La oscuridad la envolvía, De pronto sintió que algo se desprendía de su cuerpo, como si fuera una segunda piel, y lo dejo caer, y ya no sintió vergüenza.
Sus pies se hicieron mas livianos, y siguió subiendo mas aliviada, ya no sentía frío, al contrario, una cálida luz de luna la iluminaba.
Fue dejando sus miedos en cada peldaño, ya no sintió temor. Su respiración se hizo mas rítmica y tranquila, sus pulmones se llenaron de aire nuevo y fresco.
Se sacudió la tristeza con una mano , que cayo y rodó escaleras abajo, haciendo ruido de cristales rotos al chocar con el piso.
Una sensación nueva y desconocida la invadió, se sintió liviana y etérea, hermosa como nunca antes.
Apresuro los últimos escalones, y casi corriendo llego a la cima, con un dedo aparto una lágrima de su rostro. Un gran espejo le devolvió una imagen, que no reconoció en un principio, una figura divina, lánguida y bella, sus enormes ojos parecían sorprendidos de lo que veían por primera vez. Atrás habían quedado el dolor , el miedo y la oscuridad.
Si, era ella.
Lentamente y como aprendiendo su nuevo cuerpo , despliega sus alas, enormes, verde , azul, naranja, casi trasparentes , como si fueran de cristal. Sonríe, y vuela……

15 de diciembre de 2014