Dejare que te acerques, seguiré tu juego. Se que vendrás, no tendré que hacer mucho, solo esperar, paciencia y tejeré mis hilos, pegajosos, brillantes, atractivos, casi invisibles.
No haré muchos movimientos, los necesarios para seducirte, seré un terrón de azúcar para tu boca.
Sentirás el almizcle de mi cuerpo, que golpeará directamente en tu sexo, despertándolo.
Resistirás lo se, harás todo lo posible por no caer, tus fuerzas se irán debilitando a medida que me acerco.
Trataras de zafar de los hilos invisibles. Verás mi lengua relamer mis labios , y mis dedos acariciar mis pezones.
Mi presencia te ha paralizado.
Avanzaré lentamente, sentiré tu ansiedad, primero un paso, luego otro, ya no podrás moverte.
Estas atrapado.
Y cuando clave mis ojos en los tuyos y te obligue a mirarme, en ese momento habré ganado.
Tu cerraras los ojos, yo abriré la boca y te comeré.