Esa noche , en el bar, y rodeada de gente, algo detonó en mi cabeza , quizás la música, quizá el calor, el alcohol, tal vez vos que estabas increíblemente sexy esa noche.
El deseo comenzó a macerarse a fuego lento en mi.
Mis mejillas enrojecen, la piel se me humedece, me quito el pañuelo que llevo en el cuello, desabrocho un botón mas de mi blusa, entra en zona peligrosa.
Me miras y adivinas lo que me pasa. Tus ojos se clavan en los míos a través de la mesa.
No bajo la mirada, te la sostengo, quiero que leas en mis ojos lo que siento.
Ya no escucho la conversación de los otros. Mi lengua moja mis labios resecos , de pronto el agua de mi cuerpo se ha mudado a otro lado.
Tu mirada es profunda, intensa, cargada de tensión sexual.
Mi pie desnudo busca el tuyo , sube hasta tu entrepierna, se acomoda en tu bragueta y masajea tu verga , la siento crecer en contacto con mi pie. Cierras los ojos, disfrutas ,y con tu mano aprietas mi pie con intensidad contra tu sexo.
Te brillan los ojos, tu boca entreabierta exhala , estas excitado.
Yo lo estoy. Mi cuerpo se estremece.
Quisiera salir, desaparecer contigo.
Todo alrededor sigue igual, la música, los sonidos, la gente, solo nosotros no estamos ahí.
Te acercas y murmuras:
-Que voy a hacer contigo?
Te miro y digo
-Lo que quieras……