El insistía en que ella lo quisiera, no se rendía ante su negativa.
Ella, impedida de querer ya a alguien , no podía hacerlo. Encerrada en la decepción y la incredulidad, miraba el mundo.
El intentaba ser su amigo, que lo aceptara al menos como tal, su sueño era conquistar su mente. El la deseaba tanto!
Ella estaba convencida que había perdido la oportunidad de su vida y sabia bien donde. Nada le devolvería la felicidad.
El, un hombre herido y derrumbado, quería exorcizar su alma con ella.
Ella no podía dejar entrar un rayo de sol, pues sus días estaban siempre nublados.
Un día, una noche decidió dejarse querer por el. Pensó, tal vez sea el camino hacia la sanacion.
Le dijo, esta noche tendrás lo que tanto has pedido, pero será la primera y única vez, nos amaremos como si nos amaramos y cuando amanezca nos despediremos y olvidaremos todo.
Es ahora o nunca.
Y el eligió nunca.