A veces escucho tu voz entre la gente. Y te busco. Te vi una vez, en la sonrisa de un adolescente.
A veces te encuentro en mi cama y puedo tocarte, besarte, acariciarte. Sublimes momentos.
A veces la brisa me trae tu risa .
A veces solo veo tu verga oscura y tiesa, una gotita de miel en la cuspide- deseosa de mi boca.
A veces follamos como desaforados, otras dormimos abrazados.
Tantas veces te he tocado, te he besado, he lustrado tu cuerpo y sacado brillo con mi saliva. Tantas noches que he enredado mis piernas a las tuyas. 

Y luego despierto.