Ellos habían dejado las cosas bien claras, no buscaban amor. Desde el primer cruce de miradas, se dieron cuenta que algo mas había. La equivocación fue esa, el ensamble perfecto entre ellos. La alquimia que convirtió el simple y frio plomo en oro. Imanes unidos por la fuerza de atracción.
De sus cuerpos unidos, surgían las mas bellas nota musicales que formaban una hermosa melodía.
Ella era blanca, como una nube en un cielo de verano, el era moreno, su piel tostada por el sol, olía a coco y arena.
Se encandilaron, se tentaron, se embrujaron, uno al otro, sin querer. Sus bocas no podían dejar de buscarse.
Esa llama que encendió el infierno, que derritió los polos, la manzana de Eva , el paraíso de Adán. Ese orgasmo perfecto no podía ser mas que pecado.
Esas manos que no podían esperar la noche, se buscaron, se tocaron, se acariciaron hasta la salida del sol y continuaron descubriendo varios amaneceres mas.
Donde empezaba uno y terminaba el otro? ya nada sería igual, no eran ya ,el encuentro casual de dos cuerpos, eran dos almas unidas, desnudas, alucinándose y deseándose
La vida los llevo a tomar caminos diferentes. Ella volvió a su tierra, con el corazón convertido en vidrio, el empezó una nueva vida. Lejos quedaron los días con ella, y las noches febriles en Barcelona.
El error fue amar, aunque dicen que el amor nunca es un error.