Tengo la certeza que por momentos soy transparente, como si fuera de cristal.
Si miro mis brazos puedo ver la sangre circulando por mis venas, como ríos de lava hirviente.
En el silencio escucho el sonido de mis órganos como instrumentos de una orquesta afinándose para un concierto y a veces oigo la cascada que producen los pensamientos en mi cabeza.
Otras veces siento el quejido suave y lastimero de alguno que otro musculo cansado, el leve cosquilleo del cabello creciendo , la brisa suave de mis parpadeos .
Miro mis pies y percibo los huesitos deformándose cada segundo, van cambiando de una manera que solo yo noto.
En ocasiones paso a través de la gente y no me ven , solo sienten mi presencia, algunos , otros no.
A todo me he acostumbrado, pero a lo que no, y me resulta muy extraño es que a través de la piel se me ve el alma.